Participé en el primer proyecto del Winter Camp 2013 de kitsdesomni.typepad.com, y una de las propuestas que más ilusión me hizo realizar fue el mini álbum llamado Mini Me, diseñado por Janna Werner.
Si te gusta el Scrapbooking, seguramente ya conoces a Janna Werner. Es una de esas creadoras cuyo estilo reconoces enseguida. A mí personalmente me encanta todo lo que hace. Tiene una forma muy especial de trabajar los proyectos, muy fresca y muy personal, y siempre me inspira a probar cosas nuevas.
El proyecto original del Mini Me es un mini álbum pensado para hablar un poco de una misma. Es una idea muy bonita dentro del scrapbooking: documentar quién eres, tus gustos, tus recuerdos o pequeños detalles de tu vida cotidiana. No hace falta hacer algo complicado ni demasiado elaborado. A veces basta con unas cuantas páginas, fotos y pequeños elementos decorativos para crear algo muy especial.
Cuando vi el proyecto del Winter Camp me apetecía mucho hacerlo, pero también tenía claro que quería adaptarlo un poco a mi estilo personal. Eso es algo que me gusta mucho del scrapbooking: puedes seguir una idea o un tutorial, pero al final siempre acabas llevándolo a tu propio terreno.
Mi estilo dentro del scrapbooking
Algo curioso que siempre me ha pasado es que, aunque me gusta el estilo vintage, no me siento muy cómoda con el vintage demasiado recargado o con ese aire rococó antiguo que se ve en muchos trabajos de scrap.
Parece que soy de las pocas personas a las que no les entusiasma demasiado ese estilo tan cargado de flores antiguas, marcos ornamentales y papeles muy envejecidos. No es que no me guste lo vintage en sí, de hecho utilizo elementos vintage muchas veces, pero me gusta hacerlo de una forma más ligera.
Prefiero utilizar piezas vintage dentro de diseños más modernos. Me gustan los proyectos que se ven limpios, equilibrados y con cierta sencillez visual. Los colores frescos y alegres, o en algunos casos los tonos elegantes y suaves, suelen funcionar mucho mejor con mi forma de trabajar.
Con el tiempo he aprendido que esto también forma parte de encontrar tu propia voz creativa. Al principio es normal imitar estilos o probar muchas cosas distintas, pero poco a poco te vas dando cuenta de qué cosas encajan más contigo.
El proyecto Mini Me de Janna Werner
El proyecto Mini Me que propuso Janna Werner dentro del Winter Camp 2013 es un ejemplo muy bonito de mini álbum de scrapbooking.
La idea es crear un pequeño álbum dedicado a uno mismo. No tiene que ser algo profundo ni demasiado complejo. A veces basta con incluir fotos, palabras clave, pequeños recuerdos o frases que te representen en ese momento de tu vida.
Este tipo de proyectos me gustan mucho porque tienen algo muy personal. No se trata solo de hacer algo bonito visualmente, sino de contar una pequeña historia.
En scrapbooking muchas veces hablamos de documentar la vida, y proyectos como este son una forma sencilla de hacerlo. Un mini álbum puede guardar recuerdos muy concretos: una etapa, una afición, un viaje o simplemente quién eres en este momento.
Cómo hice mi versión del mini álbum
Cuando empecé a preparar mi versión del mini álbum scrapbooking Mini Me, lo primero que hice fue pensar en el estilo general que quería darle. Tenía claro que quería mantener la idea del proyecto original, pero adaptándolo a un diseño más limpio.
Intenté evitar los elementos demasiado recargados y me centré más en papeles que tuvieran colores frescos o patrones sencillos. También utilicé decoraciones más ligeras para que cada página respirara un poco.
Algo que suelo hacer cuando preparo un mini álbum es trabajar primero la estructura básica y después ir añadiendo detalles poco a poco. Si intento decorar todo de golpe, normalmente el resultado acaba siendo demasiado saturado.
En este caso me ayudaron mucho algunas herramientas básicas que siempre tengo a mano cuando hago scrapbooking. Por ejemplo, utilizo mucho las guillotinas pequeñas para cortar papel con precisión, las carpetas de texturas para añadir relieve en algunos fondos y las cintas adhesivas de doble cara para montar las páginas con más comodidad.
Son herramientas sencillas, pero cuando trabajas con papel acaban marcando bastante la diferencia en el resultado final.
Las páginas del álbum
Una de las partes más entretenidas de este proyecto fue decorar las páginas del álbum. Cada una tenía su propio pequeño detalle, aunque todas mantienen una coherencia visual bastante sencilla.
En algunos casos utilicé fotografías, en otros pequeños elementos decorativos o papeles con patrones suaves. Me gusta que en un mini álbum haya variedad, pero que al mismo tiempo todo encaje dentro del mismo estilo.
Aquí puedes ver algunas de las páginas que decoré:
Los mini álbumes tienen algo especial. Son pequeños, pero al mismo tiempo concentran mucha creatividad. Cada página puede convertirse en un pequeño proyecto en sí mismo.
A veces incluso me gusta pensar en ellos como pequeñas cápsulas de recuerdos. No ocupan mucho espacio, pero cuando los vuelves a abrir tiempo después siempre te hacen sonreír.
Hasta el próximo post 😉
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