Hay artículos que envejecen porque la información que contienen deja de ser útil y otros que, aunque ya no representen del todo lo que haces, merece la pena conservar porque explican de dónde vienes. Este pertenece claramente al segundo grupo.
Fue uno de los primeros textos que publiqué en ScrapStudio. Entonces hablaba de este espacio como mi «pequeño rincón del ciberespacio», todavía no sabía muy bien hacia dónde iba a llevarlo y escribía sobre todas las cosas que me interesaban: organización, planners, papelería, scrapbooking, manualidades y vida cotidiana.
Mucho ha cambiado desde entonces. ScrapStudio también. Pero al volver a leer aquel primer artículo he encontrado algo que sigue estando aquí: las ganas de crear, escribir, organizar ideas y compartir recursos que puedan resultar útiles a otras personas.
Un blog creativo que empezó sin un plan demasiado definido
Cuando abrí este blog creativo no existía detrás el sistema editorial que tiene ScrapStudio actualmente. Tampoco había colecciones perfectamente organizadas ni una estrategia de contenidos. Había, sencillamente, muchas cosas que me gustaban y un espacio nuevo en el que quería empezar a hablar de ellas.
Me presentaba como Sarai, diseñadora gráfica y madre, y reconocía algo que todavía me hace gracia leer: me consideraba bastante dispersa. Precisamente por eso la organización aparecía ya entre los primeros temas del blog. Me interesaban las técnicas que utilizaba para organizarme, los planificadores, la papelería con la que los completaba y todo lo relacionado con el trabajo creativo sobre papel.
También quería escribir. La idea de tener un blog llevaba tiempo rondándome, aunque empezar resultó bastante menos sencillo de lo que había imaginado. En aquel primer texto hablaba incluso del bloqueo que aparece cuando intentas expresar exactamente lo que tienes en la cabeza. Creo que esa parte sigue siendo bastante reconocible para cualquiera que haya empezado alguna vez un proyecto creativo.
No tenía completamente claro en qué iba a convertirse ScrapStudio. Y, visto con perspectiva, no pasa nada. Algunos proyectos necesitan tiempo para encontrar su forma.
Las 7 ideas que ya estaban detrás de ScrapStudio
Aunque aquel primer artículo era mucho más personal y espontáneo que los contenidos que publico actualmente, muchas de las ideas que mencionaba terminaron formando parte de ScrapStudio. No exactamente de la manera que imaginaba entonces, pero sí como punto de partida.
1. Escribir para ordenar y compartir ideas
El deseo de escribir fue una de las razones por las que abrí el blog y continúa teniendo un lugar importante aquí. Escribir me permite desarrollar una idea con más profundidad de la que permiten otros formatos, explicar procesos y dejar información organizada para poder volver a consultarla.
Por eso el blog sigue teniendo sentido dentro de ScrapStudio. No es simplemente el apartado de artículos de una tienda. Es el lugar donde puedo enseñar, documentar procesos, explicar cómo utilizar determinadas herramientas y desarrollar temas relacionados con el trabajo creativo y editorial.
2. La organización como herramienta práctica
La organización aparecía ya en aquel texto inicial, aunque entonces la abordaba sobre todo desde mi propia vida cotidiana. Con los años he ido definiendo mucho mejor qué significa para mí.
No me interesa organizar por organizar ni construir sistemas tan complicados que mantenerlos termine dando más trabajo que aquello que pretendían facilitar. Me interesan las herramientas que ayudan a ver mejor la información, recordar lo importante, distribuir tareas y trabajar con algo más de claridad.
3. Los planners y el papel
Los planificadores también estaban presentes desde el principio. Con el tiempo dejaron de ser únicamente un tema sobre el que escribir para convertirse en parte del trabajo de diseño de ScrapStudio.
Me interesa especialmente pensar qué necesita realmente una página antes de diseñarla: cuánto espacio hace falta para escribir, qué información merece tener más protagonismo, qué puede eliminarse y cómo hacer que el resultado sea agradable sin perder funcionalidad.
Ese interés por los planners terminó abriendo la puerta a otros recursos de organización, hojas imprimibles, trackers, inserts y distintas herramientas pensadas para utilizarse sobre papel.
4. La papelería como parte del proceso
En el artículo original también hablaba de la papelería que utilizaba para completar mis planificadores. Ese interés no ha desaparecido, aunque ahora intento abordarlo con bastante más criterio.
Una libreta bonita puede apetecer muchísimo, pero lo que determina si acaba acompañándonos durante meses o abandonada en un cajón suele ser algo bastante menos emocionante: si sirve para aquello para lo que la necesitamos.
Por eso en ScrapStudio encontrarás contenido sobre cuadernos, materiales, herramientas de escritura, impresión y otros elementos de papelería, pero procurando explicar siempre qué aportan y en qué situaciones pueden resultar útiles.
5. Scrapbooking y conservación de recuerdos
El scrapbooking fue otra de las aficiones que mencioné cuando presenté el blog. Sigue formando parte de mi universo creativo porque reúne varias cosas que me interesan especialmente: fotografía, papel, composición, tipografía, memoria y trabajo manual.
Conservar una entrada, una fotografía, una nota escrita o un pequeño documento puede parecer algo insignificante en el momento. Con los años, esos materiales adquieren otro valor. El papel permite construir archivos personales que no tienen que ser perfectos ni espectaculares para merecer ser conservados.
6. Del scrapbooking al junk journal
El junk journal no aparecía expresamente en aquel primer artículo, pero terminó encontrando su propio espacio dentro de ScrapStudio.
Me interesa por las posibilidades que ofrece para trabajar con documentos, papeles, etiquetas, cartas, fotografías, recortes y otros materiales impresos. Hay una parte creativa evidente, pero también una labor de selección, composición y edición que hace que cada cuaderno pueda construirse de una manera completamente distinta.
Es además uno de esos proyectos en los que el propio proceso importa: elegir materiales, imprimir, recortar, plegar, montar páginas, escribir y decidir qué merece conservarse.
7. Aprender mientras creo
Probablemente esta sea la idea que mejor conecta aquel primer ScrapStudio con el actual. Nunca he separado demasiado crear de aprender.
El diseño, la impresión, la encuadernación, la organización, las herramientas digitales o la inteligencia artificial cambian y plantean continuamente cosas nuevas que investigar y probar. Algunas terminan formando parte de mi trabajo y otras no.
Por eso este blog tampoco pretende quedarse limitado a los temas que aparecían en aquella primera presentación. Habrá espacio para explicar herramientas digitales cuando sean útiles, probar métodos, hablar de diseño, enseñar procesos y explorar nuevas formas de preparar materiales que después puedan convertirse en algo tangible.
Lo que ha cambiado desde aquel primer artículo
La diferencia principal es que ScrapStudio ya no es aquel blog en el que podía acabar escribiendo prácticamente de cualquier cosa que me interesara esa semana.
Con el tiempo he necesitado definir mejor qué pertenece aquí y qué no. Actualmente los contenidos giran alrededor de la organización, la escritura, la creatividad, la papelería, el junk journal, el diseño, los recursos editoriales y las herramientas que pueden ayudar en esos procesos.
Eso no significa que todos los artículos tengan que hablar de productos ni que todo termine inevitablemente en un imprimible. El blog tiene una función propia: compartir conocimiento útil. Algunas veces un artículo estará relacionado con un recurso de ScrapStudio y otras veces la mejor respuesta será simplemente una explicación, un tutorial o una recomendación.
También ha cambiado mi manera de entender la tecnología. ScrapStudio trabaja mucho con herramientas digitales porque forman parte de mi proceso como diseñadora. Puedo utilizar software de diseño, herramientas online o inteligencia artificial y, al mismo tiempo, seguir disfrutando de escribir en un cuaderno, imprimir una plantilla o construir un junk journal.
No veo una contradicción entre ambas cosas. Me interesa utilizar cada herramienta para aquello que realmente aporta.
Lo que quiero que encuentres ahora en este blog creativo
Quiero que el blog sea un archivo al que puedas volver cuando necesites resolver algo concreto: elegir un tipo de papel, organizar un proyecto, preparar un archivo para imprimir, aprender una técnica, utilizar mejor un planner, empezar un junk journal, entender una herramienta de diseño o encontrar una forma práctica de desarrollar una idea.
También quiero dejar espacio para compartir procesos. No solo el resultado terminado, sino las decisiones que hay detrás: por qué una página está organizada de determinada manera, qué he probado antes de llegar a una solución o qué errores merece la pena evitar.
ScrapStudio ha cambiado mucho desde aquella primera entrada, pero me alegra no haberla borrado. Es imperfecta, pertenece claramente a otra etapa y algunas de las cosas que decía ya no representan este proyecto. Aun así, conserva el momento en el que todo empezó.
Este artículo actualizado no pretende borrar aquella versión. Prefiero que sirva como un puente entre las dos.
Entonces no sabía exactamente qué iba a ser ScrapStudio. Ahora lo tengo bastante más claro. Y precisamente por eso quiero seguir dejando espacio para aprender, probar cosas nuevas y permitir que el proyecto continúe evolucionando sin perder aquello que le da sentido.
❥ Sarai
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