Durante mucho tiempo fui acumulando recetas en demasiados sitios: capturas guardadas en el móvil, papeles sueltos, notas rápidas y recetas que sabía que quería repetir pero que después tenía que volver a buscar. Al final entendí que no necesitaba guardar más recetas, sino darles un lugar concreto.
De ahí nació la idea de utilizar un recetario imprimible: un sistema en papel donde reunir las recetas que realmente preparo, añadir mis propias anotaciones y consultarlas fácilmente mientras cocino. También fue lo que me llevó a crear este recetario para ScrapStudio, pensando en un formato sencillo, bonito y práctico para el día a día.

7 razones para utilizar un recetario imprimible
1. Reúnes en un solo lugar las recetas que realmente quieres conservar
Guardar una receta es muy fácil; encontrarla varios meses después ya no siempre lo es. Podemos tener unas en favoritos, otras en fotografías, algunas copiadas de un libro y otras escritas deprisa en cualquier papel.
Pasarlas a un mismo recetario permite hacer una selección. No hace falta copiar todo lo que alguna vez te pareció interesante. Yo prefiero reservarlo para las recetas que preparo, quiero probar de verdad o merece la pena conservar.
Así, el recetario deja de ser otro lugar donde acumular información y se convierte en un archivo de cocina que realmente puedes consultar.
2. Las páginas ya están separadas por tipos de receta
Una colección resulta mucho más manejable cuando sabes dónde buscar. Este diseño incluye fichas específicas para platos principales, ensaladas, postres y sopas, además de una lista de la compra.
No he querido crear una clasificación enorme. Para un recetario doméstico, unas pocas secciones claras pueden ser suficientes para empezar a construir una colección sin añadir más organización de la necesaria.
Si prefieres trabajar con recetas independientes que puedas mover y clasificar por separado, también puedes utilizar mis tarjetas para guardar recetas. Los dos formatos sirven para conservar recetas, pero responden a formas diferentes de organizarlas.
3. Puedes añadir tus propias anotaciones a mano
Una receta rara vez permanece exactamente igual cuando empezamos a prepararla con frecuencia. Cambiamos cantidades, sustituimos algún ingrediente, ajustamos un tiempo o descubrimos que en casa nos gusta más de otra manera.
Una de las ventajas de tener las recetas impresas es precisamente poder escribir sobre ellas. Puedes añadir una observación después de cocinar, apuntar una modificación o dejar constancia de algo que quieras recordar para la próxima vez.
Yo también escribo pequeñas notas: qué cambiaría, si gustó más o menos o si merece la pena repetirla. Con el tiempo, esas anotaciones hacen que el recetario sea mucho más personal que una colección de recetas guardadas en el móvil.
4. Puedes volver a imprimir las fichas que necesites
El archivo contiene cinco páginas en PDF, pero eso no significa que tu recetario tenga que quedarse en cinco hojas. Puedes volver a imprimir las fichas de recetas tantas veces como necesites para tu uso personal y hacer crecer la colección poco a poco.
Si preparas muchos postres, por ejemplo, puedes imprimir más copias de esa ficha. Si apenas utilizas la sección de sopas, no necesitas multiplicarla simplemente porque forme parte del archivo.
Esta forma de trabajar me parece bastante más práctica que preparar de antemano un libro enorme lleno de páginas vacías. Imprimes cuando hace falta y construyes el recetario a partir del uso real.
5. El formato A5 ocupa poco espacio y resulta cómodo para consultar
Las páginas tienen un tamaño de 148 × 210 mm, el formato A5. Para mí es un buen equilibrio para un recetario doméstico: ofrece espacio para escribir sin convertirse en un libro demasiado grande para tenerlo cerca mientras cocinas.
También resulta fácil incorporarlo a determinados archivadores y carpetas A5. Si utilizas un sistema de anillas, puedes añadir copias nuevas conforme aumenta tu colección y reorganizar las fichas cuando lo necesites.
En mi caso, suelo preferir un papel con algo más de cuerpo que un folio muy fino para este tipo de recursos, siempre comprobando previamente qué gramaje admite la impresora.
6. La lista de la compra forma parte del mismo recurso
Guardar recetas y preparar la compra son dos tareas diferentes, pero están directamente relacionadas. Por eso una de las páginas incorpora también una lista de la compra.
Cuando decides qué vas a cocinar, puedes revisar los ingredientes y pasar a esa lista únicamente lo que te falta. No necesitas crear un sistema complejo de planificación de menús para aprovecharla: puede servir simplemente como hoja de apoyo antes de hacer la compra.
Yo utilizo además una pequeña bandeja organizadora donde dejo las recetas que voy a preparar durante la semana. Es un sistema sencillo, pero me permite tener delante únicamente aquello que estoy utilizando en ese momento.

7. Terminas creando un libro de recetas verdaderamente tuyo
Esta es probablemente la parte que más me gusta. Al principio tienes unas páginas impresas. Después empiezan a aparecer recetas habituales, correcciones, platos que solo preparas en determinadas ocasiones y versiones que has ido ajustando con el tiempo.
También puedes incorporar recetas familiares e indicar de quién proceden. Una pequeña anotación como «receta de mamá» o «de la abuela» puede tener mucho valor años después.
Si conservas una receta original escrita a mano por alguien de tu familia, no es necesario sustituir ese papel. Puedes proteger el documento original y utilizar una ficha del recetario como copia de trabajo para la cocina.
Qué incluye el recetario imprimible de ScrapStudio
El producto se entrega como un archivo PDF en tamaño A5 de 148 × 210 mm y contiene cinco páginas:
- Cubierta.
- Ficha para recetas de platos principales.
- Ficha para recetas de ensaladas.
- Ficha para recetas de postres.
- Ficha para recetas de sopas y lista de la compra.
La estructura está pensada para que puedas imprimir las fichas que necesites y construir tu colección progresivamente, en lugar de empezar con un recetario cerrado que ya decide cuántas páginas debe tener cada sección.

Cómo uso el recetario en el día a día
Al principio pensaba que lo utilizaría únicamente para guardar recetas especiales, pero al final me ha resultado mucho más práctico reservarlo también para aquello que cocino habitualmente.
Apunto recetas que repito, versiones que voy ajustando y algunas ideas que quiero conservar. Esto me evita depender de una captura de pantalla o intentar recordar dónde había guardado una receta meses atrás.
No intento pasar muchas recetas a limpio de una sola vez. Prefiero añadirlas conforme las preparo. Así puedo comprobar los pasos, revisar las cantidades y escribir observaciones que realmente me sirven.
Si una receta termina formando parte de lo que cocino habitualmente, encuentra su sitio. Si descubro que no quiero repetirla, tampoco tengo obligación de conservarla. Organizar también implica seleccionar.
Un sistema sencillo es más fácil de mantener
He probado sistemas más complejos para organizar información, pero para las recetas prefiero algo que pueda consultar sin pensar demasiado: abrir, buscar la sección, leer y escribir.
No necesito registrar cada posible dato de un plato. Para mí resulta mucho más útil saber qué ingredientes necesito, cómo lo preparo y qué quiero recordar la próxima vez.
Las herramientas digitales siguen siendo estupendas para descubrir recetas o guardar provisionalmente algo que quiero probar. Pero cuando una receta pasa a formar parte de mi cocina habitual, me resulta especialmente cómodo sacarla de la pantalla y conservarla sobre papel.
Recetario A5 de ScrapStudio
Si quieres preparar tu propio libro de recetas en papel, puedes consultar el recetario completo de ScrapStudio en Etsy. Al tratarse de un producto digital, recibirás el archivo PDF para imprimirlo tú misma; no se envía ningún producto físico.
Contenido: un archivo PDF de cinco páginas en tamaño A5, con cubierta, fichas para platos principales, ensaladas, postres y sopas, además de lista de la compra.
No necesitas comenzar reuniendo cien recetas. Imprime las fichas que vayas a utilizar, escoge los platos que realmente quieres conservar y deja que el recetario vaya creciendo poco a poco.
A cocinar se ha dicho.
❥ Sarai
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