Todos los años miro con curiosidad la elección del Color del Año de Pantone. No porque una tendencia tenga que decidir los colores con los que voy a trabajar, sino porque me parece una referencia interesante para observar cómo cambia la cultura visual y, sobre todo, para probar nuevas combinaciones sobre el papel.
El pantone 2024 fue PANTONE 13-1023 Peach Fuzz, un melocotón suave situado entre el rosa y el naranja. En la primera versión de este artículo lo llamé «Pelusa de Melocotón», pero prefiero conservar ahora su nombre oficial: Peach Fuzz.

Cuando lo vi por primera vez pensé que era uno de esos colores que no necesitan llamar demasiado la atención para funcionar. Frente al carácter mucho más intenso de Viva Magenta, el Pantone 2023, Peach Fuzz tiene una presencia bastante más tranquila y resulta fácil imaginarlo en papeles, fondos, pequeños detalles y composiciones donde no queremos que el color compita con todo lo demás.
Pantone relacionó su elección con la cercanía, el cuidado y la conexión entre las personas. Leatrice Eiseman, directora ejecutiva del Pantone Color Institute, lo describió como un tono situado cuidadosamente entre rosa y naranja. La propia explicación de Pantone sobre Peach Fuzz permite ver también las aplicaciones que plantearon para diseño, moda y otros ámbitos.
«En un momento de turbulencia en muchos aspectos de nuestras vidas, nuestra necesidad de cuidado, empatía y compasión crece cada vez más…» – Pantone
Más allá del discurso que acompañó a su presentación, a mí me interesa una pregunta mucho más práctica: ¿qué podemos hacer realmente con este color cuando diseñamos o trabajamos con papel?
7 ideas para utilizar el pantone 2024 en proyectos creativos
1. Construye una paleta monocromática
Una de las formas más sencillas de utilizar Peach Fuzz es rodearlo de colores próximos. Puedes combinarlo con melocotones más claros, rosa empolvado, coral suave, crema y algún naranja muy apagado.

Me gusta este tipo de paleta cuando quiero una composición tranquila y no necesito que el color cree demasiado contraste. En scrapbooking puede funcionar especialmente bien cuando las fotografías ya contienen bastante información visual; en un junk journal, permite combinar distintos papeles y texturas manteniendo una sensación de conjunto.
No hace falta que todos los tonos sean casi idénticos. De hecho, introducir pequeñas diferencias de luminosidad evita que la página quede plana.
2. Llévalo hacia una paleta vintage
Peach Fuzz tiene un punto retro que me recuerda a determinadas combinaciones de los años 80. Con malva, verde azulado, ocre o verde menta cambia bastante y adquiere una personalidad menos delicada de lo que puede parecer cuando lo vemos aislado.

Esta sigue siendo una de mis combinaciones favoritas para proyectos de junk journal. Puedes utilizar el melocotón como unión entre papeles antiguos, etiquetas, fotografías, documentos envejecidos y algún elemento de color más marcado.
También funciona bien con kraft, blanco roto y papeles ligeramente amarillentos. Así no dependes de encontrar materiales que reproduzcan exactamente Peach Fuzz: basta con que el conjunto mantenga una relación cromática coherente.
3. Combínalo con colores intensos
Que sea un color suave no significa que tenga que utilizarse únicamente con otros tonos suaves. También puede funcionar junto a rojos intensos, azules vivos o colores bastante saturados.

En este caso intentaría decidir antes qué color debe tener el protagonismo. Si todos aparecen en la misma cantidad, la composición puede perder jerarquía. Peach Fuzz puede ocupar una superficie mayor y dejar el azul o el rojo para pequeños puntos de contraste, o puedes hacer exactamente lo contrario y utilizar el melocotón únicamente para conectar varios elementos.
4. Utilízalo en pequeñas dosis
No necesitas diseñar una página completamente melocotón para aprovechar el color del año. A veces resulta mucho más interesante introducirlo en uno o dos elementos.
- Una etiqueta detrás de una fotografía.
- Un pequeño marco.
- Una palabra o título.
- Un recorte de papel.
- Una cinta o elemento textil.
- Una pieza dentro de una composición por capas.
Esta forma de trabajar permite probar un color nuevo sin obligarte a construir todo el proyecto alrededor de él. Además, puedes utilizar restos de papel y pequeños materiales que ya tengas en lugar de buscar una colección completa únicamente porque coincide con una tendencia.
5. Combínalo con papel y textura
Una de las cosas que más me interesan de Peach Fuzz es cómo cambia cuando deja de ser simplemente un rectángulo de color en una pantalla.
Sobre papel mate puede resultar mucho más suave. Junto a una textura envejecida adquiere un aire más nostálgico. Con fibras, tela, hilo o papel artesanal aparece una parte más táctil. Incluso un mismo tono puede sentirse diferente dependiendo de la superficie que lo rodee.
Por eso, cuando preparo proyectos de scrapbooking o junk journal, prefiero pensar en el color junto a los materiales y no de forma aislada. El resultado final depende tanto del papel, la fotografía y las texturas como de la propia paleta.
6. Utiliza el HEX como referencia, no como equivalencia exacta
Si trabajas en digital necesitas alguna referencia para aproximarte al color. En la versión anterior de este artículo utilizaba el código #FBBE97. La guía oficial publicada por Pantone para el Color del Año 2024 proporciona como referencia digital sRGB 255, 190, 152 y HEX #FFBE98.
La diferencia entre ambos códigos es pequeña, pero para preparar nuevos diseños prefiero partir del dato oficial.
Aun así, un código hexadecimal no convierte automáticamente el color de una pantalla en un Pantone físico. El monitor, el perfil de color, la impresora, las tintas y el papel pueden cambiar el resultado. Si el tono es importante para el proyecto, preparo siempre una pequeña prueba de impresión antes de imprimir muchas páginas.
Para scrapbooking, papelería o imprimibles domésticos, esa prueba real suele resultar mucho más útil que intentar ajustar indefinidamente el color mirando únicamente el monitor.
7. Utiliza Peach Fuzz como punto de partida, no como una regla
Esta es probablemente la idea que más me interesa conservar cuando pasa el año y la tendencia deja de ser nueva. Un Color del Año puede servir para descubrir combinaciones, estudiar por qué un tono funciona junto a determinados materiales o probar una dirección visual diferente. No obliga a utilizarlo.
Yo no incorporaría Peach Fuzz a un proyecto únicamente porque haya sido pantone 2024. Primero miraría las fotografías, el contenido, los papeles disponibles y aquello que quiero que tenga protagonismo. Si el melocotón mejora esa composición, tiene sentido utilizarlo. Si otro color funciona mejor, elegiría el otro.
Qué me quedo de Peach Fuzz después de 2024
Con el tiempo, lo que más me interesa de estos artículos sobre Pantone no es conservar una lista de colores que estuvieron de moda cada año. Me gusta poder volver a ellos como pequeños estudios de color.
Peach Fuzz demuestra que un tono suave puede tener presencia sin necesitar mucho contraste y que puede moverse con facilidad entre composiciones limpias, paletas vintage y combinaciones bastante más intensas.
También me recuerda algo que aplico cada vez más cuando diseño: no hace falta añadir más elementos para que una composición funcione. A veces basta con elegir mejor los colores, repetirlos en lugares concretos y dejar suficiente espacio para que cada cosa tenga su sitio.
Por eso seguiría utilizando Peach Fuzz aunque ya no sea el Color del Año. No porque Pantone lo eligiera en 2024, sino porque es un melocotón cálido y versátil que puede funcionar muy bien con papel, fotografía y materiales creativos cuando el proyecto realmente lo pide.
❥ Sarai
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